El paro de taxistas en Tunja evidencia problemas más profundos en el servicio
Usuarios dicen que el uso de plataformas digitales para el transporte en véhiculos livianos tiene profundas raíces de descontento porque no se sienten bien atendidos.
Boyacá
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22 de abril
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Tunja vive hoy una jornada de paro de taxistas que, lejos de centrarse únicamente en el rechazo a las plataformas digitales, ha dejado al descubierto un malestar acumulado entre los usuarios del servicio tradicional.
Mientras los conductores manifiestan su preocupación por la competencia de aplicaciones, muchos ciudadanos aseguran que el problema va más allá y responde a deficiencias estructurales en la calidad del servicio.
Entre las principales quejas se encuentra la falta de cobertura en rutas clave, lo que dificulta la movilidad hacia ciertos sectores de la ciudad.
A esto se suman críticas sobre la presentación tanto de los conductores como de los vehículos, así como actitudes poco amables en la atención. “En muchas ocasiones el trato no es el mejor y parece que el usuario estuviera incomodando”, comentó un ciudadano afectado por la situación.
Otro punto recurrente es la limitada disponibilidad de métodos de pago, ya que gran parte de los conductores solo acepta efectivo, lo que resulta inconveniente en un contexto donde los pagos digitales son cada vez más comunes.
También se mencionan aspectos como la música dentro del vehículo, que suele responder al gusto del conductor y no al del pasajero, generando incomodidad durante el trayecto.
Las condiciones del servicio también han sido cuestionadas en términos de funcionalidad y atención. Usuarios señalan que los baúles de los vehículos no siempre tienen suficiente espacio y que, en muchos casos, no reciben ayuda al subir o bajar equipaje.
Asimismo, se denuncia la falta de consideración hacia personas de la tercera edad o con discapacidad, lo que evidencia una necesidad de mayor sensibilidad y capacitación en el servicio.
Mientras todo esto se evidencia, durante la jornada, numerosos usuarios han tenido que desplazarse hacia los lugares que necesitan a pie, esperar durante mucho tiempo para que otros medios de transporte los recojan o simplemente suspender actividades como las estudiantiles y laborales.